Nervo Amado Lugar y Fecha de Nacimiento(Defunción): Nació en Tepic, el 27 Ago 1870, Estudió en Michoacán y luego emigró a Mazatlán y México DF, donde inició su carrera en las letras en varios periódicos y revistas imortantes. En 1895, publica su primer libro, la novela: “El Bachiller”, mas tarde al perder a su compañera escribe: “La amada inmóvil”. Conoció a grandes escritores como: Rubén Dario, Oscar Wilde, y otros, escribiendo luego varios libros : La Hermana Agua y ya en México (1902), publicó su bello libro de prosa y verso llamado El Exodo y Las Flores del Camino, En 1905 va a Madrid como diplomático y escribió muchos de sus mejores libros: “En Voz Baja”, “Juana de Asbaje”, Serenidad, “La Amada Inmóvil”, “Elevación y Plenitud”. Continua si labor diplomática en Argentina y en Uruguay donde muere el 24 Mayo de 1919. ----------------------------------------------- Amé, fui amado, el sol acarició mi faz. ¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz! ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- En Paz (Artifex vitae artifex sui) Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida, porque nunca me diste ni esperanza fallida, ni trabajos injustos, ni pena inmerecida; porque veo al final de mi rudo camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino; que si extraje la miel o la hiel de las cosas, fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas: cuando planté rosales coseché siempre rosas. Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno: ¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno! Hallé sin duda largas las noches de mis penas; mas no me prometiste tan sólo noches buenas; y en cambio tuve algunas santamente serenas... Amé, fui amado, el sol acarició mi faz. ¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz! ------------------------------------ SI UNA ESPINA ME HIERE... Si una espina me hiere, me aparto de la espina, ...pero no la aborrezco! Cuando la mezquindad envidiosa en mi clava los dardos de su inquina, esquívase en silencio mi planta, y se encamina hacia más puro ambiente de amor y caridad. ¿Rencores? ¡De qué sirven! ¿Qué logran los rencores? Ni restañan heridas, ni corrigen el mal. Mi rosal tiene apenas tiempo para dar flores, y no prodiga savias en pinchos punzadores: si pasa mi enemigo cerca de mi rosal, se llevará las rosas de más sutil esencia; y si notare en ellas algún rojo vivaz, será el de aquella sangre que su malevolencia de ayer vertió, al herirme con encono y violencia, y que el rosal devuelve, trocado en flor de paz! -------------------------------- La raza de bronce Señor, deja que diga la gloria de tu raza, la gloria de los hombres de bronce, cuya maza melló de tantos yelmos y escudos la osadía: !oh! caballeros tigres, !oh! caballeros leones, !oh! caballeros águilas, os traigo mis canciones; !oh! enorme raza muerta, te traigo mi alegría. Aquella tarde, en el Poniente augusto, el crepúsculo audaz era en una pira como de algún atrida o de algún justo; llamarada de luz o de mentira que incendiaba el espacio, y parecía que el sol al estrellar sobre la cumbre su mole vibradora de centellas, se trocaba en mil átomos de lumbre, y esos átomos eran estrellas. Yo estaba solo en la quietud divina del Valle. ¿Solo? ¡No! La estatua fiera del héroe Cuauhtemoc, la que culmina dispersando su dardo a la pradera, bajo del palio de pompa vespertina, era mi hermana y mi custodio era. "Eras tú, y a tus pies cayendo al verte —te murmuré— quiero ser fuerte; dame tu fe, tu obstinación extraña; quiero ser como tú, firme y sereno; quiero ser como tú, paciente y bueno; quiero ser como tú, nieve y montaña. Soy una chispa; ¡enséñame a ser lumbre! Soy un gujarro; ¡enséñame a ser cumbre! Soy una linfa: ¡enséñame a ser río! Soy un harapo: ¡enséñame a ser gala! Soy una pluma: ¡enséñame a ser ala, y que Dios te bendiga, padre mío!". Y hablaron tus labios, tus labios benditos, y así respondieron a todos mis gritos, a todas mis ansias: —"¡No hay nada pequeño, ni el mar ni el guijarro, ni el sol ni la rosa, con tal de que el sueño, visión misteriosa, le preste sus nimbos, y tu eres el sueño! "Amar, ¡eso es todo!; querer, ¡todo es eso! Los mundos brotaron el eco de un beso, y un beso es el astro, y un beso es el rayo, y un beso la tarde, y un beso la aurora, y un beso los trinos del ave canora que glosa las fiestas divinas de mayo". Yo quise a la Patria por débil y mustia, la Patria me quiso con toda su angustia, y entonces nos dimos los dos un gran beso; los besos de amores son siempre fecundos; un beso de amores ha creado los mundos; amar... ¡eso es todo!; querer... ¡todo es eso! Tepic, Nay. (1870-1919) |